Su alegría llenó mi sonrisa,su seguridad mis manos,
su recuerdo mi desayuno solitario.
Su brillo llenó mi pecho,
su descanso mi dormir inquieto,
sus suspiros mi silencio.
Su ternura llenó mis ojos,
su valentía mis ausencias,
su dulzura mis besos.
... que este sólo es un experimento; que no soy bueno escribiendo, que lo intentaré; que prefiero que hablemos, cocinar para ustedes, abrir muchas botellas de vino, que lo haremos siempre que nuestras voluntades se encuentren.