enero 08, 2011

Tu no me conoces...

Compartimos un espacio amplio y un tiempo limitado.
El amplio espacio llenado por la brisa fría y el limitado tiempo de un café caliente que tomaba para abrigarme.
Apenas notaste mi presencia y la mirada que me diste fue tan rápida que no creo que hayas notado mis imprudentes y atrevidos pensamientos.

Respecto de tu pelo debo decirte que me gusta tal cual es,
me gusta como lo traías atado al descuido cuando llegaste,
y me gusta también como lo soltaste cuando el frío erizó la piel de tu cuello.

Respecto de los botones de tu blusa blanca debo decirte que me gustan mucho los que están abiertos,
y que desarrollé rápidamente un especial desprecio por los otros.

Respecto de tus botas, son perfectas.
El largo tacón corona a la inversa la elegancia de tus piernas.

Ya debo irme, terminé el café de la mañana, y me esperan.

Junto a la tasa vacía dejé un formulario de inscripción con mis datos y al que, por mero deseo, le puse un nuevo encabezado: "Casting para Amantes"

diciembre 11, 2010

... un diálogo entre manos.

Enfrentando sus palmas y jugando en delicados roces conversaban mis manos.
Con la desvariante sinceridad de las jovencitas descaradas hablaban de largos viajes por extensas llanuras de piel blanca y suave,
orientadas por constelaciones de lunares que se ocultan en pronunciadas montañas o que reposan silentes a la orilla de ondulantes valles.
Con pícara emoción hablaban de aventuras entre lisos cabellos que se enredaban en sus dedos,
de estaciones de larga y deliciosa espera entre los labios abiertos,
de despedidas que acallan palabras inútiles.
Con su voz cargada de esperanza
mis manos hablaban de viejas citas y reencuentros.

octubre 10, 2010

... Que el silencio se instaló en mis manos.

Si lo que vas a decir no es mas bello que el silencio, calla! (*)

Y es ese el motivo por el que hace ya varias semanas que no cuento nada.
No porque no esté rodeado de belleza, de hecho, la belleza sonríe para mi cada mañana, aun cuando sea gris, fria y lluviosa.
Sonríe en cada mirada, en cada esperanza, en cada recuerdo.
La belleza sonríe incluso en la palabras.

Callo por la sencilla y deliciosa belleza del mismo silencio.
callo porque quiero hacerlo.
Callo evocando imágenes que aún no existen.
Callo para dar paso al eco de las palabras del pasado,
para dar paso al estridente sonido que deja el vuelo de los sueños.

Y callaré, cada vez que el silencio y las mudas voces ocupen el infinito espacio de mis pensamientos.

(*) Proverbio árabe. - Los Jardines secretos de Mogador - Alberto Ruy Sánchez.

agosto 13, 2010

... Que no puede ser eterna la caricia.


Nace de la piel en un instante para crecer mansamente entre tus manos,
recorrer ansiosa tus largos brazos,
y dedicarse a tus hombros, firmes, blancos.

La caricia se instala en el delicado preludio de tu cuello
goza mirando tu escote,
goza contando tus lunares.

No puede ser eterna la caricia,
y aunque recorra tu espalda
y aunque recorra tu vientre,
muere.

No puede ser eterna la caricia,
debe morir entre tus labios.