La llovizna empezaba a caer,
en pequeñas dagas diagonales razgaba los rayos vivos del sol.
De pie, frente a mi, mi abuela,
apoyada en su bastón recién recortado, porque cada día está mas pequeña y su cuerpo insiste en recobrar su inicial posición fetal.
Frente a mi, su lápida,
el mármol gris, cubierto con hojas secas,
coronado con flores nuevas.
Descansa allí mi bisabuela, la madre de mi abuela, la abuela de mi madre,
la que en sueños extiende largas filas de fina ropa blanca,
Después de la tumba, sentada y casi al alcance de mi mano, mi madre,
vestida de blanco, mirando al horizonte limpia con sus manos dulces la lápida,
saluda en voz alta a su abuela,
recordandole que esa noche noche, como todas,
la buscará en una oración para pedir consejo.
Ayer, sentado en el cesped cuidado del cementerio,
agradecí a la vida por la oportunidad de dar y recibir esos dos abrazos nuevos,
por haber dado y recibido otros tantos de la mujer que hace ya 9 años descansa bajo el cesped cuidado del cementerio.
diciembre 28, 2009
diciembre 09, 2009
... Que se besa con las manos.
Con torpeza,
sin mas pausas que las que obliga un pliege bendito,
sin mas descanso que el que concede una mirada,
Se besa con la piel de mis dedos descuidados,
con la marca de una accidente en la niñez.
Se besa,
con las manos abiertas,
con las manos ligeras.
Se besa,
con los ojos cerrados.
sin mas pausas que las que obliga un pliege bendito,
sin mas descanso que el que concede una mirada,
Se besa con la piel de mis dedos descuidados,
con la marca de una accidente en la niñez.
Se besa,
con las manos abiertas,
con las manos ligeras.
Se besa,
con los ojos cerrados.
noviembre 21, 2009
… Que gritó una vez mas, frente a mi y de sorpresa.

“La muerte está tan segura de ganar, que nos da toda una vida de ventaja”.
Ninguna ventaja será suficiente.
Tristemente pensamos en esto cuando lo demuestra
cuando gana la batalla cerca de nosotros
cuando vemos caer combatientes queridos.
Llega, algunas veces se conduele de los que quedamos y entonces se anuncia,
otras veces sencillamente llega y no hace otra cosa que gritarnos en la cara que ahí está, que aquí ha estado, que no distinguirá entre padres, niños, abuelos, hombres, mujeres, buenos y no tan buenos.
No distingue y a todos nos ganará, en algún momento.
No sabemos donde iremos cuando esto termine, no sabemos cuando iremos.
Sólo sabemos que hoy estamos, sólo sabemos que aún están algunos de los nuestros.
Sabemos que el único equipaje permitido cabe en nuestro propio corazón.
Vivamos, disfrutemos nosotros, disfrutemos con ellos.
Llenemos nuestros equipajes de recuerdos preciosos, llenémoslo de abrazos, llenémoslo de sonrisas, de Te Quiero, de Te Extraño, llenemos el equipaje de momentos de felicidad compartida, llenémoslos de miradas tiernas, de noches con amigos.
Saquemos los rencores, saquemos las tristezas y deslealtades, saquemos las horas hurañas, saquemos las palabras que hacen daño, llenémoslo de perdón.
Y por favor, hagámoslo antes de que la muerte llegue nuevamente con un grito de victoria.
Ninguna ventaja será suficiente.
Tristemente pensamos en esto cuando lo demuestra
cuando gana la batalla cerca de nosotros
cuando vemos caer combatientes queridos.
Llega, algunas veces se conduele de los que quedamos y entonces se anuncia,
otras veces sencillamente llega y no hace otra cosa que gritarnos en la cara que ahí está, que aquí ha estado, que no distinguirá entre padres, niños, abuelos, hombres, mujeres, buenos y no tan buenos.
No distingue y a todos nos ganará, en algún momento.
No sabemos donde iremos cuando esto termine, no sabemos cuando iremos.
Sólo sabemos que hoy estamos, sólo sabemos que aún están algunos de los nuestros.
Sabemos que el único equipaje permitido cabe en nuestro propio corazón.
Vivamos, disfrutemos nosotros, disfrutemos con ellos.
Llenemos nuestros equipajes de recuerdos preciosos, llenémoslo de abrazos, llenémoslo de sonrisas, de Te Quiero, de Te Extraño, llenemos el equipaje de momentos de felicidad compartida, llenémoslos de miradas tiernas, de noches con amigos.
Saquemos los rencores, saquemos las tristezas y deslealtades, saquemos las horas hurañas, saquemos las palabras que hacen daño, llenémoslo de perdón.
Y por favor, hagámoslo antes de que la muerte llegue nuevamente con un grito de victoria.
octubre 17, 2009
... Que es una utopía presente.
Su amor es tan real como una lluvia en Lima la madrugada del 30 de Febrero.Sus palabras no llegan y su silencio no cesa.
Su sombra vacía camina a mi lado y acelera el paso cuando me siente cerca.
La utopía de sus besos nubla mi mirada.
Su recuerdo itenerante aparece en el cielo limpio en un medio día cualquiera.
Fotografía de Verónica Fuentes.
octubre 03, 2009
… Que se resiste.
Nocturno
Oh dulce niña pálida, que como un montón de oro
de tu inocencia cándida conservas el tesoro;
a quien los más audaces, en locos devaneos,
jamás se han acercado con carnales deseos;
tú, que adivinar dejas inocencias extrañas
en tus ojos velados por sedosas pestañas,
y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo-
jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...
Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,
con esa voz que tiene suavidades de raso:
si entrevieras dormida a aquel con quien tú sueñas,
tras las horas de baile rápidas y risueñas,
y sintieras sus labios anidarse en tu boca
y recorrer tu cuerpo, y en tu lascivia loca
besar tus pliegues de tibio aroma llenos
y las rígidas puntas rosadas de tus senos;
si en los locos, ardientes y profundos abrazos
agonizar soñar de placer en sus brazos,
por aquel de quien eres todas las alegrías,
¡Oh dulce niña pálida!, di, ¿te resistirías?
José Asunción Silva
http://amediavoz.com/silva.htm#NOCTURNO
Aún duerme,
Desconoce mi presencia,
Su voz no llega.
Se resisite.
Oh dulce niña pálida, que como un montón de oro
de tu inocencia cándida conservas el tesoro;
a quien los más audaces, en locos devaneos,
jamás se han acercado con carnales deseos;
tú, que adivinar dejas inocencias extrañas
en tus ojos velados por sedosas pestañas,
y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo-
jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...
Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,
con esa voz que tiene suavidades de raso:
si entrevieras dormida a aquel con quien tú sueñas,
tras las horas de baile rápidas y risueñas,
y sintieras sus labios anidarse en tu boca
y recorrer tu cuerpo, y en tu lascivia loca
besar tus pliegues de tibio aroma llenos
y las rígidas puntas rosadas de tus senos;
si en los locos, ardientes y profundos abrazos
agonizar soñar de placer en sus brazos,
por aquel de quien eres todas las alegrías,
¡Oh dulce niña pálida!, di, ¿te resistirías?
José Asunción Silva
http://amediavoz.com/silva.htm#NOCTURNO
Aún duerme,
Desconoce mi presencia,
Su voz no llega.
Se resisite.
septiembre 23, 2009
... Que sigue allí.
Se ha sentado en el cómodo cojín de la yema de mi dedo índice y sacude sus pies en el vacío.
Perdió también su vestido.
Mi sueño transparente tiene su mirada perdida,
suspira
imagina.
No extraña, no puede extrañar pues no conoce, pero imagina.
Perdió también su vestido.
Mi sueño transparente tiene su mirada perdida,
suspira
imagina.
No extraña, no puede extrañar pues no conoce, pero imagina.
septiembre 19, 2009
... Que está en mis manos.
Un sueño camina de puntitas en mis manos abiertas.
Me mira desprevenido y sonríe.
Viste de rojo y su sombrero cayó entre mis dedos.
Camina cuidando que sus pies pequeños no se atoren en las líneas que atraviesan la palma de mi mano.
Me obliga a acercarlo a mi oído y susurra para mi,
le obedezco.
Estira tus brazos,
Abre tus manos,
Te ofrezco mi sueño.
Me mira desprevenido y sonríe.
Viste de rojo y su sombrero cayó entre mis dedos.
Camina cuidando que sus pies pequeños no se atoren en las líneas que atraviesan la palma de mi mano.
Me obliga a acercarlo a mi oído y susurra para mi,
le obedezco.
Estira tus brazos,
Abre tus manos,
Te ofrezco mi sueño.
septiembre 13, 2009
... Que eres tú la culpable.
Del temblor de mi voz
De la ansiedad de mi espera
Del dolor de los minutos que no avanzan
De la sed de mis labios
De mi insomnio
De mi despertar
De mi sueño
De mi sonrisa.
Eres tú la culpable… Y por culpable te condeno.
A saber que me encantas
A saber que quiero estar contigo
A saber que no me importa decirlo
A saber te extraño.
De la ansiedad de mi espera
Del dolor de los minutos que no avanzan
De la sed de mis labios
De mi insomnio
De mi despertar
De mi sueño
De mi sonrisa.
Eres tú la culpable… Y por culpable te condeno.
A saber que me encantas
A saber que quiero estar contigo
A saber que no me importa decirlo
A saber te extraño.
... Que el fuego estuvo encendido.
agosto 31, 2009
... Que he decidido cometer un delito.
Te robaré el silencio!!
Te robaré tu llanto!!
Te robaré un latido!!
Te robaré tu abrigo!!
Te robaré un beso!!
Y aunque decidan castigarme me perderé en tus labios.
Te robaré un suspiro!!
Y aunque decidan condenarme me ahogaré en tu aliento.
Te robaré tu llanto!!
Te robaré un latido!!
Te robaré tu abrigo!!
Te robaré un beso!!
Y aunque decidan castigarme me perderé en tus labios.
Te robaré un suspiro!!
Y aunque decidan condenarme me ahogaré en tu aliento.
... Que quiero admirar Mi Mariposa.
Muchas veces corrí tras ella,
la perseguí recorriendo arbustos verdes y lastimé mi piel con espinas,
Mi mariposa, esquiva y ligera, se agitaba en el aire dejando vacías mis torpes manos.
Ahora lo entiendo,
he tendido mi mano abierta,
no desespero, espero.
Ella, Mi Mariposa, se acercará si así lo quiere,
se posará lejos, o cerca,
se posará en mi mano,
para que yo la admire,
para que yo la sienta.
la perseguí recorriendo arbustos verdes y lastimé mi piel con espinas,
Mi mariposa, esquiva y ligera, se agitaba en el aire dejando vacías mis torpes manos.
Ahora lo entiendo,
he tendido mi mano abierta,
no desespero, espero.
Ella, Mi Mariposa, se acercará si así lo quiere,
se posará lejos, o cerca,
se posará en mi mano,
para que yo la admire,
para que yo la sienta.
agosto 30, 2009
... Que encontré adolescencia en mi equipaje.
Cuando la tuve entre mis manos reviví una sorpresa antigua
evoqué canciones y recuerdos
reviví el temblor de mis manos en el preciso instante
antes de tocarla.
No quiero guardarla de nuevo,
Quiero tenerla a mano y usarla para dedicar canciones
para escribir cartas y recitar poemas.
Encontré adolescencia en el equipaje que guarda mi pesada armadura.
evoqué canciones y recuerdos
reviví el temblor de mis manos en el preciso instante
antes de tocarla.
No quiero guardarla de nuevo,
Quiero tenerla a mano y usarla para dedicar canciones
para escribir cartas y recitar poemas.
Encontré adolescencia en el equipaje que guarda mi pesada armadura.
agosto 15, 2009
... Que quiero convencerte.
Abrir tu puerta desde adentro,
invitar la soledad a abandonar tu casa.
Enfrentar mi mirada con la tuya para encontrar su brillo,
despertar del letargo los corazones.
Hablarte al oído y recorrer con mis palabras tus recuerdos.
Aprender las formas de tus emociones,
encontrar los rincones de tus pensamientos,
escalar la ladera de tu silencio.
Déjate convencer.
invitar la soledad a abandonar tu casa.
Enfrentar mi mirada con la tuya para encontrar su brillo,
despertar del letargo los corazones.
Hablarte al oído y recorrer con mis palabras tus recuerdos.
Aprender las formas de tus emociones,
encontrar los rincones de tus pensamientos,
escalar la ladera de tu silencio.
Déjate convencer.
agosto 05, 2009
... Que también disfruto este invierno.
La cordillera nevada cae desde un sol que tímidamente rompe nubes opacas.
La brisa fria ruboriza la piel blanca y palidece la morena,
agita igualmente cabellos lisos y rizados, rubios o negros que caen desordenados sobre pesados abrigos grises y bufandas azules.
Esta noche, en este invierno, mi compañía es la luna llena y el sonido de un piano que brilla sobre el piso ajedrezado.
Esta noche, me gusta este invierno.
La brisa fria ruboriza la piel blanca y palidece la morena,
agita igualmente cabellos lisos y rizados, rubios o negros que caen desordenados sobre pesados abrigos grises y bufandas azules.
Esta noche, en este invierno, mi compañía es la luna llena y el sonido de un piano que brilla sobre el piso ajedrezado.
Esta noche, me gusta este invierno.
julio 28, 2009
... Que he empezado a entender...
“… que la magia es más fuerte que el acero”.
el acero de una armadura usada para cubrir mis sentimientos y mis emociones,
el acero de un yelmo que me impidió entregar y recibir mas besos y que calló mis palabras.
He empezado a entender que mis manos pueden herir si no se desnudan, que han herido.
He empezado a entender que soy yo quien calló mis propios gritos,
y soy yo quien decidirá escucharlos.
He empezado a entender que aún cuando sea mas fuerte,
la magia sólo llegará cuando yo renuncie a mi armadura.
el acero de una armadura usada para cubrir mis sentimientos y mis emociones,
el acero de un yelmo que me impidió entregar y recibir mas besos y que calló mis palabras.
He empezado a entender que mis manos pueden herir si no se desnudan, que han herido.
He empezado a entender que soy yo quien calló mis propios gritos,
y soy yo quien decidirá escucharlos.
He empezado a entender que aún cuando sea mas fuerte,
la magia sólo llegará cuando yo renuncie a mi armadura.
julio 20, 2009
... Que sus ojos conocen hechizos.
Ciego camino por la línea de su espalda
llevado de la mano por el ritmo de sus latidos.
La mudez de sus labios se confunde con mi aliento
y sus manos se atan con mechones de mi pelo.
Sus ojos conocen hechizos
y su piel la magia que cubre mis palabras.
Sus ojos conocen hechizos ... los míos sólo saben rendirse.
llevado de la mano por el ritmo de sus latidos.
La mudez de sus labios se confunde con mi aliento
y sus manos se atan con mechones de mi pelo.
Sus ojos conocen hechizos
y su piel la magia que cubre mis palabras.
Sus ojos conocen hechizos ... los míos sólo saben rendirse.
julio 18, 2009
... Que encendieron para mi la luna.
... Que recibí el sol de las 6:27.
A esa hora y a varios miles de metros de altura recibí el regalo de un instante de colores,De nubes que esquivaban el paso de la luz hiriente,
Del moribundo y distante horizonte de fuego,
De la oscuridad nocturna abriéndose paso a fuerza de sombras,
A las 6:27 recibí el regalo de un recuerdo.
Foto: Atardecer desde mi terraza. Angee García. http://www.flickr.com/photos/ango-/3715057391/
julio 12, 2009
... Que encontré un personaje en mis recuerdos.
Ya no recuerdo cuantos años decía tener, aparentaba varias décadas en su cabeza blanca y su andar pausado; su elegancia me sorprendió, la encontré inoportuna para un vuelo nocturno de 9 horas. Pidió prestado mi teléfono celular tras mirar el pasillo y comprobar que aún quedaban varios minutos antes de cerrar la puerta del avión. Accedí y me pidió que marcara un número, accedí igualmente y le pasé el teléfono. Al colgar, me pidió un nuevo favor, que le alcanzara su equipaje de mano. Empezando a impacientarme, accedí.
Al abrirlo sacó un libro y me lo ofreció: “tu me regalas minutos y yo te regalo arte”.
Elio, editor por amor, acompañó una conversación de varias horas. Recorrí de su mano el camino del café y su llegada a América pasando por puertos mediterráneos de la mano de frailes, soldados y mercaderes. Recorrí en las acuarelas de una Colombiana la presencia de las conchas en señales divinas ancestrales, en peregrinos inmortales, en escudos de armas y en corporaciones actuales. Hablamos de flores, de caballos. Hablamos de Italianos ilustres en Colombia y con orgullo de origen y amor por su patria adoptiva me recordó que fue un Italiano quien compuso la música de nuestro himno, que fue un Italiano el arquitecto del capitolio y otro el cartógrafo de la Gran Colombia.
Viaja, viaja por el mundo y cuando hace frio en Medellín extraña los abrigos que cuelgan en su casa en Italia. Cuando pedí su dirección de correo electrónico para mantener contacto me pidió el libro que tenía en mi mano, tomó su pluma de tinta negra y escribió una dirección que ya parece antigua, Calle … Número …
Al abrirlo sacó un libro y me lo ofreció: “tu me regalas minutos y yo te regalo arte”.
Elio, editor por amor, acompañó una conversación de varias horas. Recorrí de su mano el camino del café y su llegada a América pasando por puertos mediterráneos de la mano de frailes, soldados y mercaderes. Recorrí en las acuarelas de una Colombiana la presencia de las conchas en señales divinas ancestrales, en peregrinos inmortales, en escudos de armas y en corporaciones actuales. Hablamos de flores, de caballos. Hablamos de Italianos ilustres en Colombia y con orgullo de origen y amor por su patria adoptiva me recordó que fue un Italiano quien compuso la música de nuestro himno, que fue un Italiano el arquitecto del capitolio y otro el cartógrafo de la Gran Colombia.
Viaja, viaja por el mundo y cuando hace frio en Medellín extraña los abrigos que cuelgan en su casa en Italia. Cuando pedí su dirección de correo electrónico para mantener contacto me pidió el libro que tenía en mi mano, tomó su pluma de tinta negra y escribió una dirección que ya parece antigua, Calle … Número …
Ahora, mas de un año después, espero que me recuerde al abrir el sobre de papel y mi nota escrita a mano.
junio 21, 2009
... Que algunos dias no puedo ofrecer mas que lágrimas.
Pequeñas gotas de dolor petrificado que golpean las ventanas de una mirada lejana.
Gotas que diluyen el salado mar del horizonte inalcanzable.
Navajas transparentes que destrozan la sonrisa que quiere nacer en la comisura de unos labios finos y sin brillo vivo.
Hoy no tengo mas que esto para contarles.
junio 18, 2009
... Que mi espera viste de soledad.
Sentado de cara a la entrada de la sala observé la fila ordenada de viajeros.
La lectura (triste) no logra capturarme, y no pasan mas que unos segundos antes de levantar nuevamente la mirada.
Contra lo que ordena el manual del viajero, elegí la última fila, pasillo.
Recorrí lentamente los asientos ocupados, y los vacíos, sin encontrar tu cara.
Uno a uno entraron: turistas, nativos, adultos y adultas, jóvenes y no tanto.
Entraron todos menos tu.
Espero, solo.
La lectura (triste) no logra capturarme, y no pasan mas que unos segundos antes de levantar nuevamente la mirada.
Contra lo que ordena el manual del viajero, elegí la última fila, pasillo.
Recorrí lentamente los asientos ocupados, y los vacíos, sin encontrar tu cara.
Uno a uno entraron: turistas, nativos, adultos y adultas, jóvenes y no tanto.
Entraron todos menos tu.
Espero, solo.
junio 17, 2009
… Que me da lo mismo, mientras que el otro esté ocupado…
Segundos antes de entrar en la cama me preguntó:
- De que lado duermes?
- Depende ...
Los uso de forma indiferente, itinerante, incluso duermo con la cabeza en los pies o reposando sobre la hipotenusa perfecta de un Pitágoras con 2 m de cateto. No tengo preferencia, o no tenía.
Hoy puedo concluir que no me importa de que lado inicié mi noche, sólo me importa el amanecer compartido, sabiendo si, que el otro lado de mi cama está ocupado ... por ti.
- De que lado duermes?
- Depende ...
Los uso de forma indiferente, itinerante, incluso duermo con la cabeza en los pies o reposando sobre la hipotenusa perfecta de un Pitágoras con 2 m de cateto. No tengo preferencia, o no tenía.
Hoy puedo concluir que no me importa de que lado inicié mi noche, sólo me importa el amanecer compartido, sabiendo si, que el otro lado de mi cama está ocupado ... por ti.
junio 03, 2009
... Que su felicidad fue servida, en la mañana.
Con la voz más sencilla que he escuchado respondió mi pregunta, y la supe sincera.
- Qué te hace feliz?
Abrió sus ojos pequeños y sin dudarlo dijo:
- “Fresas, en la mañana”
Sin mas ansiedad que la que demostraba el brillo de sus labios rojos mordía cada una de las frutas; maduras estallaban en su boca y llenaban cada uno de sus sentidos.
El plato vacío no pudo acallar los gritos de sus poros y las horas siguientes se llenaron de frescura.
Aún puedo verla, y cada mañana el mismo plato la espera, lleno de pequeños bocados de roja felicidad madura.
- Qué te hace feliz?
Abrió sus ojos pequeños y sin dudarlo dijo:
- “Fresas, en la mañana”
Sin mas ansiedad que la que demostraba el brillo de sus labios rojos mordía cada una de las frutas; maduras estallaban en su boca y llenaban cada uno de sus sentidos.
El plato vacío no pudo acallar los gritos de sus poros y las horas siguientes se llenaron de frescura.
Aún puedo verla, y cada mañana el mismo plato la espera, lleno de pequeños bocados de roja felicidad madura.
mayo 17, 2009
... Aunque quisiera que no sea cierto.
Escribió el mejor poema del mundo; "Once", lo recité mil veces.
Me inspiró ayer al ver los "Pies hermosos", los seguiré admirando.
Compartió conmigo su "Táctica y estratégica", e intentaré aplicarla.
Me enseñó que se puede estar jodido, o radiante, y también "Viceversa".
"Todavía" no puedo creerlo,
Benedetti ha muerto.
Me inspiró ayer al ver los "Pies hermosos", los seguiré admirando.
Compartió conmigo su "Táctica y estratégica", e intentaré aplicarla.
Me enseñó que se puede estar jodido, o radiante, y también "Viceversa".
"Todavía" no puedo creerlo,
Benedetti ha muerto.
... Que "la mujer que tiene los pies hermosos, nunca podrá ser fea"
mayo 02, 2009
Que… she just came in, and didn’t come for dinner.
Atravesó el espacio en pocos pasos, esquivó la mesa pequeña y se ubicó en una con 6 servicios dispuestos, justo en el extremo opuesto.
Su vestir cómodo encajaba perfectamente con el atado de su pelo.
En perfecto español del sur, aunque con la zamba en sus labios, ordenó: “pisco sour, muy dulce”.
Levemente inclinada apoyó los codos en la mesa y su mirada se perdió en la vista de la calle, ya oscura y con pocos ocupantes.
Su reflejo perfecto se instaló frente a mi desde la ventana que tenía en frente.
No habló mas que para obrigar su copa.
No desvié mi mirada al sentirme descubierto por los ojos de su reflejo nocturno y, nuevamente, perfecto.
Hablamos con palabras de vidrio de aliento de alcohol, sin humo de cigarros y sin mas brillo que el de sus ojos azules de inmigrante.
Abandonó el salón sólo tres segundos antes que yo.
Subimos al mismo ascensor y sin mediar mas palabras,
todavía no decidimos cual botón oprimir.
Su vestir cómodo encajaba perfectamente con el atado de su pelo.
En perfecto español del sur, aunque con la zamba en sus labios, ordenó: “pisco sour, muy dulce”.
Levemente inclinada apoyó los codos en la mesa y su mirada se perdió en la vista de la calle, ya oscura y con pocos ocupantes.
Su reflejo perfecto se instaló frente a mi desde la ventana que tenía en frente.
No habló mas que para obrigar su copa.
No desvié mi mirada al sentirme descubierto por los ojos de su reflejo nocturno y, nuevamente, perfecto.
Hablamos con palabras de vidrio de aliento de alcohol, sin humo de cigarros y sin mas brillo que el de sus ojos azules de inmigrante.
Abandonó el salón sólo tres segundos antes que yo.
Subimos al mismo ascensor y sin mediar mas palabras,
todavía no decidimos cual botón oprimir.
abril 11, 2009
... Que he estado pensando.
abril 09, 2009
... Que así, Quiero.
Así,
Como quiero llegar a casa y disfrutar el olor a vainilla.
Como quiero liberar mis pies del cansancio del día, quitarme los zapatos, lavar mi cara con agua fresca.
Como quiero encontrar la manta que se ha alejado en la madrugada, como quiero cubrirme.
Como quiero esos cinco minutos en la cama cuando el sol ya ha entrado por la ventana.
Como quiero ahora mismo la brisa de noche, de mar.
Como quiero el calorcito del sol.
Como quiero flores en mi casa.
Como quiero fuego en mi chimenea.
Como quiero la mañana en las noches de insomnio.
Así, TE quiero.
Como quiero llegar a casa y disfrutar el olor a vainilla.
Como quiero liberar mis pies del cansancio del día, quitarme los zapatos, lavar mi cara con agua fresca.
Como quiero encontrar la manta que se ha alejado en la madrugada, como quiero cubrirme.
Como quiero esos cinco minutos en la cama cuando el sol ya ha entrado por la ventana.
Como quiero ahora mismo la brisa de noche, de mar.
Como quiero el calorcito del sol.
Como quiero flores en mi casa.
Como quiero fuego en mi chimenea.
Como quiero la mañana en las noches de insomnio.
Así, TE quiero.
... Que la perfección fue inoportuna.
Lo pensé al encontrarla.
Lo más parecido a mi sueño,
Lo más parecido al deseo,
Perfecta, pero inoportuna.
Lo más parecido a mi sueño,
Lo más parecido al deseo,
Perfecta, pero inoportuna.
abril 05, 2009
... Que no logré traerla conmigo.
Los charcos de la calle inundaron mi mirada, y tal vez la suya.
No logré traerla conmigo, yo sólo quería decirle que iría con ella.
Quería planear con ella el siguiente otoño, y también el siguiente, y uno mas.
Quería una nueva noche de historias, inconclusas, y otra para terminar aquellas, e iniciar otras.
Quería tomar su mano, y entregar la mia, caminar juntos.
Quería mirar las mismas flores,
Quería verla dormir a mi lado.
No logré traerla conmigo, para decirle que iría con ella.
No logré traerla conmigo, yo sólo quería decirle que iría con ella.
Quería planear con ella el siguiente otoño, y también el siguiente, y uno mas.
Quería una nueva noche de historias, inconclusas, y otra para terminar aquellas, e iniciar otras.
Quería tomar su mano, y entregar la mia, caminar juntos.
Quería mirar las mismas flores,
Quería verla dormir a mi lado.
No logré traerla conmigo, para decirle que iría con ella.
febrero 24, 2009
... Que amanecí vestido sólo con mis prejuicios.
El fantasma de su espalda ocupa el otro lado de mi cama.
La miré por largas horas mientras el sueño esquivaba mis ojos,
la soñé cuando decidió entrar en mi pecho.
Fingía, la delató su piel respondiendo al contacto de mis manos, torpes, suyas.
La quiero desnuda, vestida sólo con con mis perjuicios, la quiero cierta.
La miré por largas horas mientras el sueño esquivaba mis ojos,
la soñé cuando decidió entrar en mi pecho.
Fingía, la delató su piel respondiendo al contacto de mis manos, torpes, suyas.
La quiero desnuda, vestida sólo con con mis perjuicios, la quiero cierta.
febrero 22, 2009
… Que la juventud nos llega por contagio.
Jaime Sabines lo concluye así tras pensarlo bien. Como a él, me han hecho la recomendación de rejuvenecer, y no se refirieron a ir al médico, hacer ejercicio o a usar crema para las “líneas de expresión”. La recomendación es la de rejuvenecer el espíritu, el ímpetu. Desde hace días busco en mi las alas que hace tiempo admiré yo mismo y que me llevaron por el mundo físico y el de los sueños, los míos. No consigo encontrarlas, tal vez están bajo el equipaje que he ido acumulando sin darme siquiera cuenta de cuan pesado me resulta. Hay algún remedio para la vejez de mis alas? Donde está la mujer que, en mi cama, contagie de juventud el ímpetu de mis sueños?
febrero 13, 2009
... Que ayer descubrí nuevamente algunas de esas pequeñas cosas que me hacen sin igual.
La posibilidad de despertar cuando el día aún duerme, el goce de una caminata fresca en la mañana mientras los demás, apurados, pasan junto a mi, en sentido contrario, la sonrisa que me regala una historia en la radio, una canción, el poema del libro que me recibe cada mañana, el recuerdo de muchos amores, de muchos abrazos, de muchos besos, el deseo de unos nuevos, el descubrir una mirada fresca, una mirada pícara, unos ojos que recién despiertan. El saludo sincero entregado, la respuesta sincera recibida. Pequeñas cosas que me hacen sin igual cuando las recibo, cuando los disfruto, cuando las comparto. Pequeñas cosas cada día, pequeñas cosas que con frecuencia olvido, que con frecuencia descuido.
Pequeñas cosas sin iguales, para cada uno de nosotros, para ser, sin iguales!
Pequeñas cosas sin iguales, para cada uno de nosotros, para ser, sin iguales!
“Cuanto más grande la puerta
más nos cuesta entrar por ella,
Cuanto más grande los hombres
más solitarios se quedan,
Cuanto más grande el amor
más tiempo duran las penas …
Cuanto más negras las nubes,
menos se ven las estrellas,
Cuanto más grande los pueblos
menos se ven las iglesias …”
Cosas Pequeñas, A Dos Velas.
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