La cordillera nevada cae desde un sol que tímidamente rompe nubes opacas.
La brisa fria ruboriza la piel blanca y palidece la morena,
agita igualmente cabellos lisos y rizados, rubios o negros que caen desordenados sobre pesados abrigos grises y bufandas azules.
Esta noche, en este invierno, mi compañía es la luna llena y el sonido de un piano que brilla sobre el piso ajedrezado.
Esta noche, me gusta este invierno.
agosto 05, 2009
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1 comentario:
que raro se hace leer de cordilleras nevadas, estando aquí a tan solo un charco de distancia a 35 grados.
¡que buena la diversidad¡
¡que muera el uniformismo¡
Un saludo desde Catalunya
Andreu Vazquez
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