junio 21, 2009

... Que algunos dias no puedo ofrecer mas que lágrimas.

Pequeñas gotas de dolor petrificado que golpean las ventanas de una mirada lejana.
Gotas que diluyen el salado mar del horizonte inalcanzable.
Navajas transparentes que destrozan la sonrisa que quiere nacer en la comisura de unos labios finos y sin brillo vivo.

Hoy no tengo mas que esto para contarles.

junio 18, 2009

... Que mi espera viste de soledad.

Sentado de cara a la entrada de la sala observé la fila ordenada de viajeros.
La lectura (triste) no logra capturarme, y no pasan mas que unos segundos antes de levantar nuevamente la mirada.
Contra lo que ordena el manual del viajero, elegí la última fila, pasillo.
Recorrí lentamente los asientos ocupados, y los vacíos, sin encontrar tu cara.
Uno a uno entraron: turistas, nativos, adultos y adultas, jóvenes y no tanto.
Entraron todos menos tu.
Espero, solo.

junio 17, 2009

… Que me da lo mismo, mientras que el otro esté ocupado…

Segundos antes de entrar en la cama me preguntó:
- De que lado duermes?
- Depende ...

Los uso de forma indiferente, itinerante, incluso duermo con la cabeza en los pies o reposando sobre la hipotenusa perfecta de un Pitágoras con 2 m de cateto. No tengo preferencia, o no tenía.
Hoy puedo concluir que no me importa de que lado inicié mi noche, sólo me importa el amanecer compartido, sabiendo si, que el otro lado de mi cama está ocupado ... por ti.

junio 03, 2009

... Que su felicidad fue servida, en la mañana.

Con la voz más sencilla que he escuchado respondió mi pregunta, y la supe sincera.
- Qué te hace feliz?
Abrió sus ojos pequeños y sin dudarlo dijo:
- “Fresas, en la mañana”
Sin mas ansiedad que la que demostraba el brillo de sus labios rojos mordía cada una de las frutas; maduras estallaban en su boca y llenaban cada uno de sus sentidos.
El plato vacío no pudo acallar los gritos de sus poros y las horas siguientes se llenaron de frescura.
Aún puedo verla, y cada mañana el mismo plato la espera, lleno de pequeños bocados de roja felicidad madura.