Con torpeza,
sin mas pausas que las que obliga un pliege bendito,
sin mas descanso que el que concede una mirada,
Se besa con la piel de mis dedos descuidados,
con la marca de una accidente en la niñez.
Se besa,
con las manos abiertas,
con las manos ligeras.
Se besa,
con los ojos cerrados.
diciembre 09, 2009
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