Lo descubrí ayer, cuando retomé la lectura de la novela que tenía suspendida hace ya varios días; y parece ser un hecho clave en la historia. Acababan de pasar el turno 502 a la ventanilla 21 en el dispositivo que distribuía los clientes en la estación de trenes de Atocha, el mío era el 565. Sentado en una de las luchadas bancas de la sala, donde el aire acondicionado apenas es suficiente para amortiguar los 31° exteriores y los cientos de de seres humanos del interior, me encontré de nuevo en una de las situaciones que me ha proviso de mayor disfrute y descanso; Leyendo, mientras espero, mientras descanso.
Podría citar la lectura de El Hippie Viejo de Rolando Hanglin, a orillas del rio de la plata, del lado Uruguayo, mientras esperaba el ferry que surcando el dulce de leche nos llevaría a Buenos Aires; como no citar El Pintor de Batallas de Arturo Perez Reverte, sobre el largo muelle en Puerto Madryn distraído sólo por el mágico y cadente respirar de las ballenas; citar cualquiera de las dos lecturas de Los Pilares de la Tierra de Ken Follett, en el tren que desde Belgrano me llevaba a la estación Retiro, o en la hamaca blanca colgada en uno de los corredores de Las Nubes, sabiendo a mi madre y mi abuela tras el delicioso olor del café hecho en fogón de leña.
Podría seguir, y me encantaría recorrer de nuevo todas las sensaciones y los recuerdos, que se han convertido para mi en el verdadero valor de la lectura. No quiero distraerlos frente a la pantalla del computador, prefiero invitarlos a sentarse unos minutos en el banco concurrido de un parque o un café de esos que están frente a los edificios de oficinas, allí, mientras el resto del mundo corre, ustedes pueden, con el sencillo paso de una página, entrar en otro que los espera ansiosos, que los recibe y los recibirá siempre dispuesto, cuando cada quien quiera recorrerlo.
Nota al Final Pido excusas a quienes coincidan conmigo, en este momento o en uno futuro en la lectura de la nueva novela de Ruiz Zafón; les aseguro que hay suficiente sustancia en el libro adicional al detalle que acabo de compartir.
1 comentario:
Pude verte ahí disfrutando el paso del tiempo como solo tu sabes hacerlo, y me dio envidia...como llenan esos momentos que solo son tuyos... Enjoy que todavia te queda mucho tiempo para ti! Un beso grande desde Mexico... No dejes de escribir, nos das una ventana a lo que hoy disfrutas... Gracias!
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